
Extracto del mail enviado a mi amigo José Ángel.
[...] Nunca he llegado a los Who; quien sabe, si hubieras influido en mí, musicalmente, hace 15 años, igual los disfrutaría hoy. Es decir, que sí, que los escucho, pero no me emocionan.
Antony and the Johnsons es otro cantar; nunca mejor dicho.
Llegaron a mis oidos con el coche nuevo: quien me trajo el auto de Alemania me regaló además el CD que él había compilado para su propia escucha.
Y como me pasa con cualquier terreno fronterizo, me causa curiosidad y me hace pensar. El propio Antony es evidentemente frontera en sí mismo y su voz también: a veces es Roy Orbison y a veces un niño, una niña, un adulto frágil, una mujer, un hombre.
Curiosidad: un "Antony" nos hizo el checkín en el aeropuerto de Praga. Como en el proceso todo fue dulzura, sonrisas e intentos por su parte de hacerse entender en español, subí a Olivier para que viera lo que estaba haciendo. Pero me pudo la indefinición cuando le dije: mira Olivier, lo que hace la señor... e... el señor...
Me parece tan mal como a tí la privatización de la enseñanza. Impulsada por un gobierno socialista mucho peor. Y que utilicen explicaciones populistas y baratas, un sarcasmo. El supuesto y mendaz derecho a elegir centro de los padres niega la igualdad de oportunidades a los descendientes de las familias con menos recursos. La concertación tuvo su explicación y su función en un tiempo determinado (hace 20-30 años). Ahora lo que toca es poner fin de una manera progresiva a la concertación.
Y añado para los del blog: quizá haya que leer los programas electorales, para saber qué partido lleva en el suyo este objetivo de poner punto y final a la concertación escolar. Y actuar en consecuencia.


















